Pensando y reflexionando sobre basquetbol

 

Por Guillermo Moreno Rumie

Entrenador nacional

Fotos cortesía Fiba.com

 

 

 

“Sobre el logro de haber clasificado al Mundial Sub16  Femenino por derecho propio, por primera vez en la historia de Colombia”.

Quiero resaltar que las convicciones, el estilo de juego y la identidad que un entrenador impone, están por encima del miedo a un resultado. El estilo de juego lo es todo; nos hace únicos, nos identifica y va por delante de cualquier resultado… En otras palabras, es lo que nos hace revelarnos contra la derrota.

Desde el momento que asumí el cargo como entrenador volví a soñar con estar nuevamente involucrado dentro de un reto: clasificar por primera vez a un mundial.  Sabía que no era cualquier reto, se trataba de posicionar a nuestro país en donde yo pensaba que debíamos estar.

 

Y para eso todos – directivos de la Federación, Coldeportes, jugadoras, entrenadores, metodólogo y padres de familia –  sabíamos que estábamos en este proyecto con la  ilusión de la clasificación.

Hay momentos en los que necesitamos de impulsos que nos pongan de manifiesto nuestras verdaderas posibilidades. Pero este reto en particular no requería de esto;  era algo fuera de lo común, que nos tocaba vivirlo, porque nuestra meta no era participar sino clasificar, como consecuencia directa de entrenarnos muy duro y plantearnos un objetivo común, que nos dio convicción, orden táctico, identidad y ante todo, estilo de juego.

 

Este objetivo estaba planteado por encima del miedo al resultado, por nada del mundo dejaríamos de luchar y no traicionaríamos el estilo, independientemente  de cómo se diera el final de la historia.

 

Hoy ya sabemos que “vamos al mundial de Bielorrusia 2018“.

Mucha gente no conoce el esfuerzo, sacrificio y satisfacción que produce lucir la camiseta nacional; pasan a ser jueces insensatos que sentencian y señalan con desprecio, arrogancia y con el nocivo “pero” el desempeño de otros.

 

Gente que  habla solo de las victorias y vive desmereciendo como fracaso las derrotas.  Esas mismas que nos hacen sentir como seres humanos que buscan  un crecimiento y la excelencia deportiva.

 

Nosotros no perdemos, nosotros aprendemos“.

Ahora más que nunca, estamos comprometidos con mantenernos fuertes para mejorar. Lo duro inicia desde hoy y todos sabemos lo que debemos hacer. Es mejor dirigirse hacia lo que se quiere conseguir, que alejarse de lo que pretendemos evitar. ¡Juntos somos más!

 

P/D: Público reconocimiento a los directivos de la Federación Colombiana de Baloncesto y Coldeportes por permitirme como entrenador colombiano ser parte de esta historia.

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